URUGUAY – Senador presenta proyecto para Regular el Juego Online
Propuesta establece un modelo mixto con plataforma estatal y participación de operadores privados
La regulación del juego online vuelve a ocupar un lugar central en el debate político uruguayo. Tras años sin avances concretos, el actual oficialismo busca reactivar la discusión, y el senador del Frente Amplio, Felipe Carballo, dio el primer paso al presentar un proyecto de ley que propone una reestructura completa del sistema.
El texto, al que tuvo acceso El Observador, plantea la creación de una Plataforma Estatal de Juego Online, operada por la Dirección Nacional de Loterías y Quinielas (DNLQ). Esta plataforma sería responsable de explotar, regular y controlar los juegos de azar en internet. Bajo un “modelo mixto”, el Estado mantendría parte de la explotación directa y, al mismo tiempo, regularía la actividad de operadores privados bajo criterios “técnicos, fiscales y sanitarios”.
El proyecto también crea la Agencia Nacional de Regulación del Juego Online, una persona pública no estatal que concentraría competencias hoy dispersas entre distintos organismos (DNLQ, Dirección General de Casinos, Ursec, entre otros). Entre sus funciones estarían:
- Otorgar licencias a operadores privados
- Fiscalizar plataformas, algoritmos y transacciones
- Implementar el Registro Nacional Digital de Apostadores
- Regular publicidad y prácticas de marketing
- Coordinar políticas sanitarias y de educación digital
- Imponer sanciones y revocar licencias
El Artículo 5 establece que toda persona que participe en apuestas online deberá inscribirse en el registro, que integrará trazabilidad financiera y límites de gasto configurables. El proyecto tipifica además como delito la explotación con fines de lucro de juegos online sin autorización estatal.
Un modelo estatal en desventaja frente al entorno digital
En su exposición de motivos, Carballo recuerda que desde el siglo XIX Uruguay sostiene un modelo donde el Estado ejerce el monopolio de los juegos de azar. Sin embargo, afirma que el avance tecnológico ha colocado al país en “una posición de desventaja frente a un mercado globalizado”, dificultando las capacidades de supervisión, tributación y control.
Apunta que la expansión de plataformas internacionales, el uso de criptomonedas y VPN reducen la posibilidad de ejercer autoridad efectiva sobre un sector que, de mantenerse desregulado, puede generar daños económicos, sanitarios y sociales.
Actualmente, la única empresa autorizada a operar apuestas deportivas online es Supermatch, bajo concesión de La Banca. Aunque la DNLQ mantiene formalmente un rol regulador, su principal herramienta de control es el bloqueo de sitios no autorizados.
Carballo sostiene que esta situación generó un “monopolio de facto privado”, donde el Estado no participa de las ganancias, mientras que los juegos explotados por La Banca (Quiniela, Tómbola, 5 de Oro, apuestas deportivas) concentran la mayor parte del mercado. En cambio, la actividad estatal directa se limita a loterías cuyos fondos se destinan a áreas sociales clave.
Juego online: oportunidad económica y desafío sanitario
De acuerdo con datos de la Facultad de Medicina, unos 35.000 uruguayos padecen ludopatía, y uno de cada cuatro adolescentes apuesta a diario, según la Fundación Manantiales. Para Carballo, estas cifras revelan la urgencia de una regulación moderna que permita al Estado recuperar su rol central en la prevención de daños, la protección del consumidor y el juego responsable.
Fondo Nacional para la Prevención y Tratamiento de la Ludopatía
El proyecto también propone crear un Fondo Nacional destinado a financiar programas de asistencia, investigación, capacitación y campañas de concientización. El objetivo es integrar la política de juego dentro de una estrategia de salud pública, desarrollo económico responsable y sostenibilidad social.





















