BRASIL – El papel del mercado regulado de apuestas en la protección de la sociedad
IBJR emite Nota Oficial expresando que las apuestas reglamentadas son parte de sector seguro y responsable que contribuya activamente al futuro del país
El Instituto Brasileño para el Juego Responsable (IBJR) comparte las preocupaciones del presidente Luiz Inácio Lula da Silva con relación al bienestar de las familias brasileñas y reafirma que la regulación de apuestas es la herramienta más segura y eficaz para proteger a la sociedad. Cerrar el mercado legal no eliminaría la demanda pública, sino que trasladaría toda la actividad al sector informal, eliminando mecanismos de protección y reduciendo significativamente los ingresos asignados a servicios públicos esenciales para el país.
El principal desafío compartido tanto por la industria como por el gobierno es la lucha eficaz contra las plataformas Web ilegales. Actualmente, el mercado ilegal representa aproximadamente el 51% del sector de apuestas, generando alrededor de R$40.000 millones (US$.7.987 millones) anuales fuera de la ley y causando unas pérdidas anuales estimadas de R$10.800 millones (US$2.148 millones) a las arcas públicas, según un estudio del Instituto Locomotiva en colaboración con LCA Consultoria.
El fortalecimiento del mercado formal de apuestas, que opera bajo uno de los marcos regulatorios más modernos del mundo, es el camino para frenar la ilegalidad y garantizar reglas claras de integridad y protección de los jugadores brasileños.
En cuanto al endeudamiento de los hogares, el IBJR reconoce la sensibilidad del tema y contribuye al debate con datos concretos: un estudio técnico de LCA Consultoria muestra que el gasto en el sector representa entre el 0,2% y el 0,5% del consumo familiar brasileño. Los datos de la Encuesta Nacional sobre la Deuda y el Impago del Consumidor (PEIC) indican que la principal fuente de sobreendeudamiento —que afecta al 80,2% de las familias— es el uso de tarjetas de crédito. Para ayudar activamente a prevenir este problema, las plataformas reguladas (identificadas por el dominio .bet.br) tienen prohibido aceptar pagos mediante tarjetas de crédito o criptomonedas.
La salud pública y la protección de menores también son prioridades para el mercado autorizado. Las empresas del sector exigen estrictos procesos de verificación de identidad y reconocimiento facial durante el registro. Además, el entorno regulado es el único que ofrece medidas de seguridad obligatorias, como límites de tiempo para jugar, restricciones en los depósitos para las apuestas y herramientas de autoexclusión en los portales de apuestas autorizados. Por tanto, la regulación es la principal barrera para proteger el bienestar financiero y mental de los brasileños, garantizando un entorno de entretenimiento más seguro.
En cuanto a las contribuciones fiscales, el sector de apuestas se enorgullece de ser un socio importante en el desarrollo del país. En 2025, el Gobierno Federal recaudó R$9.950 millones (US$1.980 millones) en impuestos de las plataformas reguladas. Además, se inyectan miles de millones en la sociedad a través de contribuciones con base en los Ingresos Brutos por apuestas y juegos online, financiando áreas críticas con proyecciones de R$1.600 millones para deportes, 1.200 millones para turismo, 590 millones para seguridad pública y 433 millones para educación.
El marco legal ha establecido una estructura sólida, con una carga fiscal total que se espera alcance el 32,8% de los ingresos brutos (GGR) para 2026 y que aumente al 42% para 2033. Se entiende que cualquier aumento adicional de impuestos al sector podría tener un efecto no deseado por nadie, empujando a los usuarios hacia mercados ilegales, como se ha visto en diversas experiencias de otros países.
Cada operador ha pagado R$30 millones por la tasa de licencia para operar en el mercado regulado brasileño por un periodo de cinco años, estableciendo empresas con sede y gestión dentro de Brasil bajo normas claras. Este compromiso ha generado aproximadamente R$2.500 millones en ingresos federales. El sector ya ha demostrado ser un motor económico crucial en su primer año de regulación: con R$7.500 millones en capital invertido, poniendo en marcha un efecto multiplicador capaz de generar hasta R$28.000 millones en demanda económica adicional, según LCA Consultoria. Además, el segmento ayuda el mercado laboral, sosteniendo aproximadamente 15.500 empleos directos e indirectos.
Revertir la regulación al sector significaría cortar ingresos vitales para el desarrollo social y exponer a los brasileños a los riesgos del mercado ilegal. El Instituto Brasileño para el Juego Responsable reitera su compromiso con un diálogo transparente y técnico con el Poder Ejecutivo y el Congreso Nacional, actuando estrictamente dentro de los principios democráticos para consolidar un sector seguro y responsable que contribuya activamente al futuro del país.




















