REPUBLICA DOMINICANA - Bancas de lotería mueven más de RD$400 millones diarios
Fenabanca advierte que la proliferación de bancas ilegales impulsa grandes volúmenes de apuestas en el país
La magnitud de la actividad reportada por Fenabanca coloca a las bancas de lotería en el centro del debate regulatorio dominicano. Con más de RD$400 millones apostados diariamente, el problema combina recaudación pública, competencia ilegal, protección del usuario y responsabilidad política en una de las formas de juego más visibles a nivel callejero en República Dominicana.
Cristian Guzmán, secretario general de la Federación Nacional de Bancas de Loterías (Fenabanca), reveló que en República Dominicana se juegan diariamente más de RD$400 millones —alrededor de US$6,8 millones— en bancas de loterías. La cifra equivale a unos RD$146.000 millones al año, según el reporte de Ronny Mateo para el diario local El Nacional.
Según Guzmán, esas cifras están vinculadas a la proliferación descontrolada de bancas de apuestas ilegales que operan en el país. También acusó que muchos de los negocios de apuestas callejeras son propiedad de legisladores, a quienes no identificó. El dirigente de Fenabanca atribuyó el crecimiento de estas operaciones ilegales a la inefectividad de la Dirección de Casinos del Ministerio de Hacienda, al considerar que carece de mecanismos adecuados para evitar esa práctica al margen de la ley.
Uno de los elementos más alarmantes, según Fenabanca, es que las enormes cantidades de dinero apostadas diariamente también incluyen la comercialización de números de lotería a domicilio mediante dispositivos electrónicos conocidos como verifone. Guzmán sostuvo que esa modalidad de venta carece de cualquier tipo de soporte institucional o legal para los usuarios, y afirmó que algunas personas que han ganado premios de hasta RD$200.000 —unos US$3.400— no han recibido pago alguno.
Las declaraciones se producen mientras el Gobierno dominicano intenta reactivar un proceso más amplio de regularización de bancas de lotería y otros operadores de juegos de azar. En abril de 2026, el Poder Ejecutivo emitió el Decreto No. 197-26, mediante el cual reactivó el Plan Nacional de Regularización de bancas de lotería, puntos de venta, agencias, bancas de apuestas y demás operadores de juegos de azar, con el objetivo de culminar el proceso de depuración, validación y formalización del sector.
Esa medida sigue al Decreto No. 63-22, emitido en febrero de 2022, que declaró de interés nacional la regularización de las bancas de loterías que operan en todo el territorio nacional. El marco de 2022 fue impulsado en respuesta a la expansión de las bancas de lotería y a la necesidad de que el Estado fortaleciera el registro, control y supervisión de los operadores con licencia.
La prensa local también ha reportado que más de 93.000 bancas de lotería, puntos de venta y concesionarias se inscribieron voluntariamente para ser regularizadas como parte de la estrategia gubernamental iniciada en 2022. El nuevo decreto busca reactivar ese proceso y avanzar en las tareas pendientes de validación y formalización.
Para el sector regulado, la preocupación es que las bancas ilegales distorsionan la competencia, debilitan la recaudación tributaria y exponen a los usuarios a riesgos de impago y falta de protección. Fenabanca sostiene que la ausencia de controles efectivos ha permitido el crecimiento de una oferta paralela que compite con los operadores autorizados, haciendo indispensable avanzar en formalización y fiscalización.
El tema también resulta políticamente sensible por la acusación de Guzmán sobre la presunta vinculación de algunos legisladores con negocios ilegales de apuestas. Aunque no proporcionó nombres, el señalamiento añade presión al debate de regularización al relacionar la actividad ilegal con posibles conflictos de interés y debilidad en la aplicación institucional de la normativa.
La venta móvil o a domicilio mediante dispositivos verifone introduce otro desafío de supervisión. Si la comercialización de números de lotería se realiza fuera de locales autorizados y sin protecciones claras para el usuario, el regulador enfrenta mayores dificultades para verificar transacciones, garantizar el pago de premios e identificar si las ventas están vinculadas a operadores con licencia.
Para República Dominicana, el desafío central no es únicamente el tamaño del mercado de bancas de lotería, sino la falta de una separación confiable entre actividad formal autorizada y operaciones ilegales o sin respaldo. La reactivación del Plan Nacional de Regularización podría convertirse en una prueba importante para determinar si el Estado puede mejorar la supervisión, proteger a los consumidores y asegurar que el sector contribuya adecuadamente a las finanzas públicas.





















